Siempre he pensado a “Ñoñerías” como un movimiento, más allá de solo una comunidad. Y sí, comprendo que es muy ambicioso decir que quiero hacer un movimiento, pero si hay algo que Ñoñerías me ha regalado, es el atreverme a soñar porque es posible lograrlo.
Siempre he pensado que este espacio es para reivindicar un estereotipo, para apropiarnos de nuestra naturaleza (ñoña) y aprender a verla como una herramienta y hasta un elemento a favor para proyectarnos hacia los sueños que tenemos, y que entendamos que los podemos cumplir, que nuestra naturaleza ñoña es nuestro “viento a favor”, y no un motivo de burla y vergüenza.
Anhelo que Ñoñerías sea un referente de aprendizaje, de liberación, y más que nada, de inspiración para ser lo que nos venga en gana ser, y vivirlo con orgullo abrazando quienes somos. Y una parte de quienes somos es ser ñoñxs; y eso nos hace ver y experimentar la vida de cierta manera: la nuestra.
Así, he pensado y me he preguntado muchas veces: ¿cómo pasamos de ser una comunidad a ser un movimiento? Y definitivamente son muchas las acciones que se requieren para ello; pero siento que hay que iniciar por identificarnos, por unirnos como un conglomerado que pueda lograr cambios (tanto internos como hacia el exterior).
Entiendo que es un camino y un proceso que lleva tiempo, pero no tengo prisa, solo mucha ilusión y pasión por este proyecto. Es tanto el amor que le tengo, que estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para convertirlo en un mensaje que aporte algo positivo a la vida de las personas.
Y creo que una buena forma de comenzar es celebrando nuestra “ñoñez”. Porque hay que abrazar quienes somos para entonces explotar al máximo nuestra esencia.
Todo esto me llevó a preguntarme: ¿cómo podemos celebrar nuestra ñoñez? Y así llegué a una siguiente pregunta: ¿Por qué hay día del estudiante, del maestrx, de la niñez… hasta del orgasmo femenino… ¡y no hay un día de la ñoñería!?
Y me dije: “esto tiene que cambiar. Sol: haz un día para tus ñoñxs.” Y heme aquí, soñando con el “día mundial de la ñoñéz”.
¿Qué opinas de mi sueño? ¿Demasiado disparatado? ¿Posible?